jueves, 19 de julio de 2018

Travesía Narizón-Palomas, Cantabria.

Cuidar las relaciones personales entre compañeros de aventuras es una práctica aconsejable y muy sana. Nuestro deporte no es competitivo, no corremos para salir los primeros, ni ser los más rápidos. Todo lo contrario, debemos colaborar entre nosotros y convivir unas cuantas horas en un medio hostil e incómodo. Para ello hay que poner de nuestra parte y entender que la espeleología no es solo técnica, pozos y formaciones, son también momentos personales que van a dejar una huella en nuestros recuerdos.


Antes de empezar la actividad, nos vamos a dar unos masajitos, baños de barro y poner nuestro "karma position on". Nos vamos a olvidar de nuestro trabajo, problemas, preocupaciones..... venimos a vivir una fantasía.



Ya podemos empezar la trave, los primeros pasos estrechos es recomendable hacerlos con una sonrisa de oreja a oreja, así te olvidas de las penurias.




El resto de la travesía ya no hace falta sonreír puesto que vas a ver todo el rato el trasero de tu compañero, el cual no para de arrastrarse por largas gateras. Así es mejor pasar al modo risas compartidas.




Todos sabemos las normas básicas para una actividad de este tipo.... no se deja a nadie solo, se va al ritmo del más lento, nos explicamos los pasos antes de hacerlos, estamos pendientes de nuestros compañeros, etc.... esta es la base, el mínimo que podemos esperar, el siguiente paso es sin duda disfrutar del momento irrepetible.




Y entre risas y sonrisas, todas las cosas bellas que podemos compartir y sentir. Los buenos momentos entre compañeros serán otro bonito recuerdo, tal y como las preciosas formaciones que vemos. 





Como de costumbre, recogmos muestras de biología subterránea para su estudio.



No es casualidad, todo está unido de alguna manera. Igual el secreto es buscar tu forma de relacionarte con lo que te rodea.... qué buscamos, qué necesitamos y qué esperamos.  



Cuidando lo que tenemos cerca, los sitios que visitamos, respetar lo que usamos, estar por los compañeros, dándole sentido a nuestra propia visita. Es casi un círculo que se cierra. Algo a punto de unirse para muchos años.  



Antes de conectar con la cavidad de Palomas, tendremos que bajar un meandro estrecho. En su parte final conectamos con una sala amplia. Aquí recomendamos no volverse loco, no dejar de sonreir y disfrutar de la bajada a tope.






Si después de todo esto, ves formaciones del revés, sigues a tu compañero en plan zombi flipado, no paras de reir y sonreir y no quieres que este sueño acabe.... es sin duda que...... estás cerca del final.










Todos los sueños tiene su final y el nuestro se nos antoja corto, demasiado corto. Quizás sea injusto eso de "si breve, dos veces bueno". 


Para disfrutar plenamente  hay que quitarse todos los elementos que nos puedan distorsionar nuestras emociones y volcarnos con la aventura y con los detalles. Finalmente con el tiempo, ¿qué recordaremos de aquellas aventuras?.... imágenes?, recuerdos?, solo cuidando a nuestros compañeros recordaremos las sensaciones.


Sakon Espeleologia Taldea


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