sábado, 7 de septiembre de 2019

Taller de prehistoria por Jesus Tapia y organizado por Amarozko Mendizale Elkartea, Tolosa, Guipúkoa

 "Viviendo el pasado"


Bajo este prometedor título, asistimos el pasado 31 de agosto en este taller organizado por el Club Amarozko Mendizale Elkartea e impartido por Jesus Tapia, arqueólogo perteneciente a la Sociedad de Ciencias de Aranzadi. 
Unos talleres donde pequeñ@s y mayores dejaron volar su imaginación, aprendiendo de arqueología y practicando muchas de las técnicas que nuestros antepasados usaron para pintar, grabar, cazar, hacer fuego...


 Hay que agradecer públicamente este tipo de iniciativas de formación y divulgación que clubs pequeños y sin apenas apoyo público, que trabajan incansablemente para acercar a los más pequeños al mundo de las ciencias y de nuestros deportes.

Eskerrik asko compañer@s de Mendizale Amarozko Elkartea


 

Jesus Tapia es Licenciado en Filosofía y Letras, especialidad Historia, por la Universidad de Granada en 1996. Lleva participando en diversas excavaciones e intervenciones arqueológicas con Aranzadi desde 1993. Desde 2002 es Socio Activo y miembro del Departamento de Arqueología Prehistórica de Aranzadi.
Los trabajos y colaboraciones desempeñados se han relacionado principalmente con el ámbito de la Prehistoria en Euskal Herria y el área cantábrica, aunque también ha tomado parte en otros temas como la Arqueología Medieval y de Época Moderna, o la exhumación de fosas comunes de la Guerra Civil y la Posguerra. Participa en proyectos de investigación internacionales desarrollados en Siria y en la Patagonia Argentina.
Desde 2003 dirige proyectos de investigación propios como miembro de Aranzadi, enfocados a la localización de restos prehistóricos al aire libre, y a la investigación de períodos poco representados en la Prehistoria gipuzkoana. 




Así pues, adultos y niñ@s estamos ansiosos ante la ponencia de Jesus Tapia. Un pequeño repaso  de prehistoria y arqueología sirve como aperitivo y primer contacto con los talleres de hoy.


En esta primera exposición podemos observar cerámicas, collares, arpones, silex tallado, agujas de hueso, pieles... Jesus explica detenidamente cada uno de los orígenes y usos de los diferentes elementos.






Unos de los momentos más esperados, fue aprender los diferentes métodos para la creación del fuego, a partir de los diferentes elementos que se podían conseguir en la prehistoria, desde los romanos hasta los antepasados más remotos conocedores de la técnica del fuego.



Así pudimos observar y comprobar que con una bola esférica traslúcida y con el efecto lupa del sol, perfectamente quemamos hojas secas finas para así conseguir nuestra ansiada llama....

Claro, esto de la lupa ya lo sabíamos tod@s de las películas.... ¿pero sabías que también se podía conseguir el mismo efecto con una bola pulida de hielo? Por supuesto no tenían cristal ni espejos, pero si mucho hielo y sabían donde encontrarlo.

 
 


Conseguir la preciada llama para iniciar un fuego precisa de mucha dedicación, técnica y esfuerzo, pero el bien conseguido para la comunidad es signo de nuestra evolución.


La técnica que todos conocemos de la fricción entre dos maderas, provoca primero una concreción de serrín fino y posteriormente su encendido por calor. Esta técnica no es fácil y está mejorada con el uso de un arco realizado con madera o costilla de animal. Una pieza en la base de la varilla a modo de mango, mejora la técnica.





Con mucho trabajo y con la ayuda de padres y madres, casi todos conseguimos crear nuestro fuego a partir de esta técnica. Así pues pasamos al taller donde nuestros pequeños usan diferentes tipos de armas arrojadizas como el arco o la azayaga. Es hora de cazar.








 Para finalizar estos talleres, Jesus enseña a los asistentes como nuestros antepasados dibujaban escenas de caza con animales y las técnicas que usaron para pintar nuestras cavernas.





Un día expléndido donde adultos y pequeñ@s quedamos impregnados de ese olor a prehistoria que tod@s llevamos dentro. Es nuestro lado salvaje que vuelve en forma de pasión por nuestra cultura y nuestro patrimonio.






Sakon espeleologia Taldea Noain Elortzibar
 Texto: Oscar Sicilia, Traducción/Itzultzailea: Mikel Rezola, Fotos: Gemma Morraja y Oscar Sicilia


jueves, 29 de agosto de 2019

Sistema de la piedra de San Martin. Sala de la Verna.



Esta vez nos toca visitar pirineos. Concretamente la frontera entre Francia y Navarra, donde se encuentra el maravilloso sistema subterráneo de la Piedra de San Martin.

Dicho sistema fue descubierto en 1950 por el espeleólogo y explorador Georges Lepineux, a través de la hoy conocida como sima Lepineux, ubicada en el puerto de Isaba. En los años posteriores se fue explorando el sistema en lo que se podría considerar como los inicios de la espeleología moderna. Se alcanzaron varios récords mundiales, incluido el de mayor profundidad, y se realizaron verdaderas hazañas para la época. La tragedia vino en 1952, cuando Marcel Loubens sufrió un accidente fatal que conmociono el mundo de la espeleología.

Tras un año de parón, la exploración continuo en 1953, año en el que se localizo la Sala Verna, una de las salas interiores mas grandes del mundo, donde una gran cascada se precipita hasta su base. Dicha cascada intereso a la empresa francesa de electricidad EDF, que excavo un túnel desde las inmediaciones del pueblo de Saint Engrace, hasta la sala Verna, con intención de aprovechar el salto de agua para generar electricidad.

Los años de duras exploraciones se sucedieron, y gracias a esos esfuerzos hoy conocemos una de las cavidades mas importantes de Europa. Actualmente se conocen multitud de simas que conectan con el sistema de ríos subterráneos, entre ellas algunas históricas como la sima de la contienda o la Tete Sauvage, y se continua explorando por grupos franceses, en su empeño descubrir mas y mas secretos del karst de larra.




Nuestra intención en el día de hoy es acceder a la sala verna a través del antiguo túnel de EDF, que hoy en día es frecuentado por visitas guiadas, y para que los mas nuevos del grupo conozcan un poco mas el sistema avanzaremos rio arriba hasta la sala Chevalier, otra inmensa sala por la que circula el rio de la piedra.





Tras solicitar permiso al ARSIP, entidad que regula las exploraciones en todo el macizo, nos desplazamos hasta la bonita localidad francesa de Saint Engrace. Desde donde parte la pista que nos da acceso al antiguo túnel. Un café rápido, y en marcha. Según llegamos al túnel enseguida notamos el frio aire que sale de su interior, cosa que no es de extrañar, conociendo la magnitud del sistema y sus bajas temperaturas.



 Enseguida alcanzamos la sala Verna, que no deja indiferente a nadie. Su impresionante volumen es digno de admirar durante largo rato, y eso que nuestros frontales apenas llegan a iluminar sus paredes. Pero no hay ningún problema, porque sabemos que tras nosotros entra una visita guiada e iluminaran la cavidad con los potentes proyectores que tienen dispuestos para las visitas turísticas.

Ascendemos por las pasarelas hasta la presa hidroeléctrica para tener una mejor vista panorámica y esperamos pacientemente cámara en mano. Dicho y hecho, aparecen los turistas con linternas de mano y ataviados con gruesos abrigos. Tras una breve explicación del guía encienden los focos y se ilumina la cavidad entera. Todos quedamos maravillados. Ellos, por estar en una cavidad semejante, y nosotros, porque somos conscientes de que por muchas cavidades que visites, visiones como esa no se repiten muy a menudo.


Tras unos minutos disfrutando de la vista e intentando infructuosamente sacar alguna fotografía digna, nos toca ponernos manos a la obra. Petates al hombro y partimos rio arriba hacia las salas superiores. Enseguida se nos terminan las pasarelas y empieza el suelo al que estamos mas acostumbrados: rocas, barro y agua.



Por la galería circula siempre el caudaloso rio que alimenta la presa y la cascada, de aguas frías como el hielo, y que tenemos que atravesar en mas de una ocasión. Vamos superando varias instalaciones que nos ayudan en esta tarea, desde pasamanos hasta puentes improvisados. Todo una diversión.



Enseguida llegamos a uno de los puntos clave del sistema, el Diedro, una fisura entre bloques de inmenso tamaño que nos abre paso a la sala Chevalier. Dicho paso esta instalado en fijo y es ideal para que los mas nuevos se vayan familiarizando.



Una vez en la sala, de nuevo quedamos maravillados de sus dimensiones. Esta vez algo mas humildes pero igualmente impresionantes. Este es el objetivo de la salida de hoy, de conocimiento del sistema, por lo que aprovechamos para trastear por la sala, conocer sus rincones y apreciarla con tranquilidad, de esa que suele faltar cuando estas realizando las travesías.



Nos juntamos de nuevo en el diedro, y aprovechamos para almorzar tras descenderlo. Ahora solo queda desandar el camino andado. No sin parar a echar un ultimo vistazo en la sala Verna. Salimos por el túnel EDF y cuando alcanzamos el exterior nos asalta una reflexión:

Que cavidad tan impresionante, que una vez estuvo remota y oculta a los ojos comunes, y tan cerca de la superficie para poder visitarla a través de un túnel. ¿Cuántas mas habrá, como esta o mayores, mas cerca de lo que pensamos y ocultas todavía al ser humano?






miércoles, 28 de agosto de 2019

¿Quieres ser guía de espeleología o barrancos? Titulaciones oficiales.

Si quieres saber cuales son las únicas Titulaciones Oficiales para ser Guía de Espeleología o Barrancos, en este artículo te los aclaramos:


Confederación de Espeleología y Cañones, C.E.C.




Barrancos por Francia, Gave de Bious.

Últimos barrancos por Francia realizados por la sección barranquista del Club. Stop. Somos barranquistas. Stop. No hacen falta más palabras. Stop. Cerramos y cambio...


¡ Don't Stop !







Sakon Espeleología Taldea Noain Elotzibar


jueves, 22 de agosto de 2019

Cuevas de Akaitz txiki I y II. Sierra de Aralar, Guipúzcoa.


Visitamos estas dos bellas cavidades cercanas al embalse de Lareo. Como parte de nuestro trabajo como Club, nuestro propósito en esta visita es iniciar, formar e ilusionar a los más pequeños y noveles, siempre desde el máximo respeto al entorno. 
Hoy y como siempre, vamos a volver a recordar que el mayor triunfo de l@s espeleólog@s es recorrer la cavidad y dejarla como la encontramos.

 

 La información necesaria para esta visita la hemos recopilado del libro Zulotoa, cuevas para montañeros por Guipúzcoa y alrededores publicado por Felix Ugarte Elkartea.
 
 
Aparcamos los coches en la venta de Lizarrusti, en la muga entre Navarra y Guipúzcoa. Esta es la aproximación más cómoda hasta el embalse de Lareo, es corta, cómoda y está muy bien señalizada. Tras pasar unos túneles artificiales y cruzar el barranco de Akerreta o Maizi, llegaremos al embalse. 




No nos cansaremos de recordar que la forma más fácil, segura y didáctica de visitar cavidades es sin duda a través de un club de espeleología. Estos se encargarán de nuestra formación y de planificar la actividad. También es imprescindible el pertinente seguro federativo. Dicho seguro nos acredita como deportistas que están practicando un deporte. El resto de seguros de montaña pueden incluir en sus cláusulas supuestos accidentes de montaña, pero los seguros federativos son específicos para este tipo de actividades.





Akaitz txiki II

 Empezamos por esta cavidad ya que es la más fácil de localizar de las dos. Antes de encontrar su boca de entrada y puestos ya todos en el modo "explorator" empezamos a ver las primera oquedades. Una de ellas nos sorprende por tener desarrollo y bastante caída. Cerca de la boca de entrada también encontramos una sima, pero como hoy no llevamos equipo de progresión lo dejamos para otro día.

 
Sima cercana a Akaitz II
 
 La sima es muy vertical y hay que tener mucho cuidado para asomarse. La entrada a la cueva está por encima de la misma.

 
Cueva de Akaitz II

 Su bonita entrada está manchada con restos de pintura roja que incluyen símbolos nazis. Empezamos pues con la tristeza de tener que observar la degradación de nuestro patrimonio con el bandalismo "clásico". Los restos de pintura se pueden ver por casi toda la cavidad, afortunadamente ya desgastados. 

 La entrada es cómoda y tiene varias oquedades que conectan con el exterior. En la zona de entrada, se encontraron restos cerámicos y de cabra montesa, lo que parece indicar que en la prehistoria estuvo habitada.
 

 La galería principal, una vez bajada la rampa de acceso, es cómoda y sorprendentemente amplia. El suelo de la cavidad, prácticamente plano durante todo el recorrido, está sumergido o formado por charcos de agua. En esta ocasión la cavidad está prácticamente seca, excepto en su parte final, donde encontramos varias badinas medio llenas.


 El precioso lago que en otras ocasiones podremos ver, en esta ocasión está totalmente seco. Sorprende ver tal cantidad de agua en un terreno kárstico donde el agua se infiltra con mucha facilidad en el subsuelo. Toda la cavidad parece estar formada por un capa geológica impermeable de base que retiene el agua y forma estas badinas. 

 

En verano el agua no "se seca" y desaparece. Simplemente se filtra poco a poco en el trabajo del agua de disolución y erosión de la roca. Con la vuelta de la nieve y las copiosas lluvias del invierno volveremos a contemplar esta cavidad en su nivel máximo de capacidad.


La disolución de la roca acaba en arcillas, las cuales nos acompañarán por todo el recorrido. Esta lenta disolución de las capas geológicas débiles a la erosión, han creado formaciones fósiles testigos de antiguos niveles de base. 

 


 El resto de formaciones que veremos, tanto en el suelo como en paredes y techos, son formaciones que están colmatando la cavidad. Se tratan de grandes gours donde el agua que por ella lentamente discurre, va sedimentando debido a su alta concentración en minerales. 


 

 Este proceso con el paso de los años terminará "rellenando" el espacio creado por la antigua erosión.... antigua erosión que ahora mismo estamos observando. Así, mientras por una parte el agua embalsada trabaja erosionando la base impermeable de roca y buscando encajarse por las zonas más débiles de la misma, otra "agua" trabaja para engrandecer las formaciones, unirse unas con otras y así finalmente colmatar la cavidad con el largo paso del tiempo. 


Otras zonas de la cavidad, lejos de las infiltraciones de agua del exterior y fuera de las zonas inundables, conservan un suelo rico en arcilla donde se pueden observar catas arqueológicas y posibles oseras. De hecho las huellas de estos animales pueden verse en sus paredes. Una de ellas en concreto es sorprendentemente grande.
 


 Otro tipo de formas de vida que habitan esta cavidad, como muchas otras de nuestro entorno, son insectos que viven en total oscuridad dentro de las cavernas. En este caso vimos pseudoescorpiones. También buscamos otro tipo de insectos cavernícolas,  un crustáceo muy similar a una gamba o camarón de río de muy pequeño tamaño. En esta ocasión no tuvimos la suerte de encontrar ninguno. Estas especies que viven dentro de lagos y balsas de agua subterránea, usan una técnica muy efectiva para su supervivencia en caso de que el agua seque su hábitat. Se entierran en el barro húmedo y allí esperan pacientemente aletargados la vuelta del agua de la vida. Dentro de una cueva y debido a su humedad constante, es muy difícil que estos barros se sequen, permanecen siempre blandos y frescos.




Estas explicaciones geológicas y biológicas no tienen mucho sentido fuera del contexto de la cavidad. In situ hasta los más pequeños comprenden que estos secretos y maravillas de la naturaleza merecen todo nuestro respeto. Ahora solo nos queda disfrutar de la cavidad observando las formaciones y recordando que no debemos tocarlas y mucho menos romperlas.

El comportamiento de los adultos y el respeto por nuestro entorno es el espejo del comportamiento futuro de nuestros hijos.


 

 
Pequeñas excéntricas.

 


 Al final de la cavidad se encuentran estas bellas formaciones. Curiosamente están desprendidas del techo, algo que hemos podido ver en otras cavidades. Supuestamente esto es debido a un movimiento geológico de capas.

 
Detalle superior de la separación de las columnas.

 En algunas cavidades se puede observar incluso el desplazamiento de ambas unidades geológicas como tónica común en diferentes formaciones.

 (ej. foto superior de la Sima del Paño en Burgos)

 (ej. foto superior de la Sima del Paño en Burgos)





 
Akaitz txiki I

 Próximas entre si, pero de más difícil localización debido al lugar donde se encuentra y tapada por la vegetación, Akaitz I tiene una bonita entrada en forma de media luna. En su exterior se pueden observar los restos de una muralla de piedras para proteger al ganado. 




 Su entrada es muy cómoda y es fácil imaginarse en el interior de su boca cobijándose de la lluvia y el frío. Unos restos óseos de animales hacen jugar con la imaginación a los más pequeños. ¿Felino, lobo, tigre? Nada de eso, claro, pero imaginar es bonito y gratis.

 


  El trabajo de observación y análisis de estos restos por parte de los niños es mucho más enriquecedor que simplemente destrozar lo que vemos o usarlo como arma arrojadiza.


 Para continuar nuestra visita tenemos que pasar un paso estrecho que nos obligará a reptar. De cabeza o de trasero, a nuestro opción  y gusto. El miedo también es opcional, a gustos.
 

 

 

El interior de esta cueva es de gran belleza y amplitud. Un gran gour cubre el suelo en suave pendiente y una gran formación blanca reina en su centro. 

 

 

 

 

Bellas coladas se forman a los laterales de esta gran galería. En pocos metros llegaremos al lago final que esta vez está también seco. Bajar pues no tiene mucho sentido y además es una bajada pronunciada y resbaladiza.


En el final de la visita pasamos a una galería a la cual se accede por la parte superior del lago. Su acceso es expuesto y caerse en este punto sin cuerdas sería muy peligroso. Aquí encontraremos más formaciones para terminar en una zona estrecha y llena de barro que no merece la pena visitar.



 Ventana de acceso al lago interior.

De vuelta al exterior y de regreso a los coches tenemos nuestra última sorpresa, lección de micología. Afortunadamente encontramos varios hongos Edulis en un setal agrupados. Mucho ojo de no confundirlos con el hongo tóxico de Satanás. De tonos más amarillentos, sobretodo el pie, y cuya carne se oxida en contacto con el aire tornándose de un color verde azulado.

  Hongo Beltza (Boletus Edulis)


 Con nuestro trabajo bien realizado y con la cena más que prevista, solo nos queda acabar el día con el recuerdo de todo lo que hemos visto y aprendido hoy. Esperamos que todo este trabajo con los más peques sirva para que en un futuro sean ell@s los primeros en defender y cuidar nuestro patrimonio subterráneo para que tod@s lo podamos seguir disfrutando.


Sakon Espeleologia Taldea Noain, Elortzibar
 Texto: Oscar Sicilia, Traducción/Itzultzailea: Mikel Rezola, Fotos: Gemma Morraja y Oscar Sicilia