sábado, 15 de septiembre de 2018

En las entrañas del Museo de Arqueología de Navarra. Segunda parte.

Continuamos esta segunda entrega de nuestra visita al almacén del museo de Navarra. Un mundo escondido y apasionante que los arqueólogos quieren compartir con tod@s nosotr@s. 





Al entrar en este segundo piso nos encontramos con una multitud de estanterías de más de 20 metros de largo separadas por una gran pasillo.  Para empezar a la derecha de la foto, tenemos la muestras del plano geológico de Navarra. las estatrigrafias de nuestro suelo. según nos cuentan, no sabían donde guardarlas y afortunadamente se han quedado aquí. Así cajita a cajita, tenemos una muestra de las diferentes capas geológicas de nuestro territorio.


Para que los más peques no rompan nada, no corran en los pasillos, no juegen con los restos arqueólogicos, los hemos atado las manos y les hemos obligado a escuchar....... o quizás están fascinados por lo que van a ver? ojo con el jarrón de atrás. no lo ronpais.



Ahora toca visitar parte de la prehistoria de nuestra tierra, mucho antes de qur existieran los humanos. tenemos fósiles,
Muchos millones antes de la existencia de los humanos. En esta sala se conservan restos fósiles encontrados en nuestra tierra.

 


Ursus espeleus

Encontrado en Monteagudo en un yacimiento muy importante  excavado en una mina donde se extraía yeso. 
 El Museo de Navarra no acoge restos paleontológios. A falta de tener en Navarra un museo de ciencias naturales, cada vez que aparece algo de paleontología, lo recogen aquí. Una pena no poder tener un lugar donde exponerlos. 

Mandíbulas fosilizadas,
quiere decir que están hechos piedra. 


Colmillo de un tipo de elefante de tamaño pequeño encontrado en Navarra


Conservan la Coleccion Ruiz de Gaona que según los expertos, contiene especímenes únicos en España.


Durante la exposición de estos restos óseos, nos comentan en referencia a nuestras actividades espeleológicas, la aportación que nuestro colectivo está realizando en este sentido. Un ejemplo es el descubrimiento del yacimiento de Amutxate, o recientemente todos los restos óseos encontrados en Alkerdi, ambos descubrimientos realizados por el Club de Espeleología Satorrak.

Lamentablemente, actualmente, estos yacimientos están siendo olvidados por la Administración publica, para el desconsuelo de sus descubridores.  


Ver estos restos óseos de primera mano es una delicia para los más pequeños. Es difícil imaginarse estos grandes animales pasear por nuestros campos, pero así fue hace 15 millones de años. 

Pasamos ahora a ver una selección de las herramientas más antiguas que tenemos en Navarra. Pertenecen al Paleolítico Inferior Los arqueólogos nos explican cómo estos materiales han sido arrastrados por las riadas, siendo depositados como sedimentos en la cuenca de Pamplona. Tenemos que imaginar que el río Sadar estaba entonces a la altura del barrio de Iturrama. Los sedimentos procedían del monte de Quinto Real y eran arrastrados por el río, así que no son yacimientos excavados.




En la fotos superiores podemos ver distintos tipos de Bifaz, son piedras talladas con forma de filo de hacha. Se trata de una industria lítica muy arcaica pero muy extensa en el tiempo (un millón de años), en el Achelense. Eran principalmente carroñeros y vivieron periodos glaciales e interglaciales. 

Pasamos al Paleolítico medio donde el Homo Sapiens vive un vuelco en la evolución de las técnicas para la fabricación de utensilios de caza.


Se fabrican las primeras flechas que se usaban para lanzar con arco, entre 18.000 y 19.000 años. Muchas de estas piezas fueron encontradas por Jose Miguel de Barandiaran en la escombrera de las Canteras Portland y en el yacimiento próximo de la cueva de Koskobilo. 



Arpón de hasta de ciervo.


Punta de flecha.

Punta de Azayaga.


Pasamos a la prehistoria reciente, hablamos del Neolítico, donde apareció la ganadería y el cultivo de la tierra, con ello fueron más estables en cuanto a sus territorios y dejaron de ser nómadas. Dejan la transumancia, un estilo de vida que les llevaba a seguir a las manadas de animales que les proporcionaban el principal sustento alimentario. 



Colgantes.

La espada doblada honraba a su propietario y se aseguraba que np iba a ser usada más.


Podemos observar las últimas vajillas realizadas a mano, posteriormente, durante la Edad del hierro se usará el torno




Molde de piedra para espada.

Al final de esta sección tenemos la suerte de poder ver el cráneo y mandíbula de uno de los "hombres verdes de Urkiola".


Se descubrió en los años 40 y su inusual color verde hizo pensar a algunos vecinos que podrían tratarse de extraterrestres. 


La mina de cobre donde aparecieron los restos, les proporcionó el color característico de este mineral. 


Nos cuentan que estos individuos podrían ser de prospectores y podrían venir de países como Escandinavia. La forma alargada del cráneo y otros elementos así lo sugieren, aunque también nos cuentan que en la actualidad esta teoría está siendo cada vez más cuestionada.


Durante toda la visita podemos contemplar una multitud de cajas apiladas encima de las estanterías, ocupando el total de la nave, además de apiladas hasta casi tocar el techo. Se trata de los restos humanos encontrados en las diferentes excavaciones y yacimientos a lo largo de toda nuestra comunidad.


Según nos cuentan, es la única forma de almacenar estos restos antropológicos, que incluyen fauna y restos orgánicos, como por ejemplo restos de comida. Cada vez que se excava, por ejemplo, una iglesia o sus exteriores, los arqueólogos tienen que clasificar de una manera minuciosa todos estos restos para su posible posteior estudio. Mediante ellos es posible estudiar patologías de una época concreta, esperanza de vida, enfermedades comunes, etc. Las modernas técnicas de ADN pueden sacar una multitud de información, como el color del pelo y otras muchas características del sujeto.

En la primera parte de nuestra visita al almacén, hablamos principalemte de la época romana y los restos voluminosos de piedra que se han encontrado. Esta vez vamos a tener la oportunidad de observar algo de lo más difícil de conservar en el tiempo...



Los restos que vamos a ver a hora son únicos en Navarra. 

Cucharas, punzones y otros elementos. 

La madera es muy difícil de ser conservada. Pocos restos en madera se han podido recuperar. Los elementos que aquí podemos ver, son de la vida cotidiana de la época romana. 


Solo la falta de oxígeno ha permitido su conservación a lo largo del tiempo. En este caso en concreto fueron encontrados en lo que fue un foso amurallado del siglo III, sumergidos en el agua entre lodos y fango. De esta forma se  han podido conservar el cuero, la madera y material orgánico, debido al no poder proliferar los insectos y bacterias que se alimentan de la materia orgánica.



Boca de Odre para almacenar vino. 


Explicábamos en la primera entrega de esta visita, cómo se conservan los restos de vigas de madera en una solución de agua tratada para tal fin. Así es como se conserva todo resto de madera encontrado. 


Esta vaina de cuero también ha sobrevivido al paso del tiempo. 


Las inscripciones que tiene hacen referencia a un Dragón y a un Castillo amurallado.






Según nos cuentan debió pertenecer a una persona importante de su época.

Vamos acabando la visita paseando por los diferentes pasillos de este almacén. Perdiéndonos entre sus rincones, seguimos en silencio escuchando las palabras de los arqueólogos. Sin duda nos cuesta irnos del almacén y cuando podamos volveremos.  


Bomba de unos 70 kg de peso.




Tubería de plomo de época romana encontrado en las termas de Plaza del Castillo.







A la salida de este almacén ya podemos "soltar" a los niños, a los cuales teníamos bien atados y controlados, pero no, no hizo falta. Uno de ellos que cumplía años precisamente en ese día dijo:

 "El mejor regalo de cumpleaños que me han hecho nunca"

Es gracias al trabajo de divulgación de estos dos únicos arqueólogos para toda nuestra comunidad, el mejor regalo que nos podían hacer hoy. 

Enlace a la primera parte de la entrega:


Sakon Espeleologia Taldea Noain